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5 abr 2009

LLamada...

Cada vez estaba más cerca el comienzo del curso. Nuevos libros, nuevos cuadernos… material escolar nuevo. Todo era igual que los años anteriores salvo el hecho de que a Hugo siempre le ha gustado la vuelta al instituto. Pero ese año era diferente. La desaparición de la joven que se había apoderado de su vida seguía presente. Estaba tan obsesionado con ella que se la imaginaba de pie junto a él todas las mañanas cuando se levantaba. A veces creía que se debía a los sueños tan nítidos que tenía. Pero otras veces debía encender la luz para cerciorarse de que ella no estaba en su habitación, que quizás la noche de fin de año se la había imaginado. Pero él tenía pruebas de su existencia: una foto y un número de teléfono. Ella seguía sin contestar a sus llamadas.

El día anterior al comienzo del curso escolar pasó algo que dejó a Hugo sin palabras. Hugo llamó a la muchacha, como todos los días, pero esta vez hubo respuesta.

-¿Si? ¿Quién es?- La dulce voz que Hugo recordaba estaba hablándole, preguntándole. No sabía quién la llamaba.

-Eh… ¿Ruth?-Hugo apenas podía articular palabra. Le había pillado con la guardia baja.

-Sí, soy yo. ¿Quién es?

-Hugo, soy Hugo.

-¡Oh, Hugo! ¿Qué tal te va? ¿Lo has pasado bien este verano? Siento no haber respondido a tus llamadas pero, ¿sabes? Han trasladado a mi padre. Y yo me he tenido que ir con él…

-Ah, vale. Bueno veo que no te ha pasado nada. Estaba preocupado por cómo desapareciste cuando nos conocimos.

-¿Te diste cuenta? No, no quería que te enteraras de esa manera… Lo siento, debí haberte dicho que soy…

-¿Qué eres, qué?

-Eh… nada. Soy perfectamente normal. Tengo que colgar, mudanza. Me alegro de haber hablado contigo. Hasta otro día.

-Adiós Ruth.

Hugo estaba eufórico. Ruth estaba bien, pero se había mudado. Ya no vivía en la capital y tampoco le había dicho dónde estaba. Pero no le importaba. Había oído su voz. Existía de veras. No la había imaginado.



Hugo preparó su material escolar, su blog de dibujo y sus rotuladores. No se separaba de ellos ni un segundo. Todos los dibujos de la muchacha iban con él a todas partes. Se colgó su mochila al hombro, desayunó rápidamente y se marchó no sin antes despedirse alegremente de sus padres. Se montó en su moto, regalo de su cumpleaños que no había utilizado ni una sola vez debido a su preocupación por la joven. Se puso el casco y arrancó. El sonido del motor al rugir le hizo sonreír. Le gustaba ese sonido.

Llegó hasta la puerta del instituto, aparcó la moto y se fue directo a su aula. Ya había algunos chicos hablando y saludando a todos los conocidos. Hugo decidió pasar de los saludos y se sentó en una de las mesas del centro de la clase. Se sentó solo, como siempre, y sacó su blog de dibujo. Admiró uno de sus mejores bocetos de la chica perfecta y decidió que en cuanto llegara a su casa lo pegaría en su corcho de dibujos. Era el último dibujo que había hecho y le encantaba.

Tocó el timbre anunciando que el nuevo curso comenzaba. Hugo se recostó y apoyó su mejilla en la mochila, dándole la espalda a la puerta. El profesor entró en la clase, se presentó y decidió explicar lo que verían en su asignatura. Hugo seguía sin levantar la cabeza de su mochila ya que los sistemas de ecuaciones e inecuaciones se le daban extraordinariamente bien por lo que el repaso que el profesor de matemáticas decidió dar al resto de la clase no le interesó demasiado. Levantó un poco la cabeza, lo justo para poder sacar su blog de dibujo y un par de rotuladores. Empezó a trazar líneas sin sentido aparente pero que después de un par de minutos mostraba unas suaves curvas a modo de caderas vestidas con un precioso vestido. De nuevo estaba dibujándola e imaginándola a su lado, sentada en ese pupitre vacío a su izquierda. Pero eso era imposible. Hugo se había repetido una y otra vez que ella jamás había irrumpido en su vida pero desde el día anterior sabía que existía y su corazón no quería alejarse de esa idea. Su dibujo estaba casi terminado cuando llamaron a la puerta.

-Buenos días, Damián.-Era la directora del centro dirigiéndose al profesor de matemáticas.


Hugo no estaba prestando atención al alboroto producido por los chicos de su clase y mucho menos a los comentarios de envidia de las chicas, ni siquiera estaba mirando hacia delante. Seguía inmerso en su dibujo.

-Damián, siento irrumpir en tu clase, pero te traigo a una nueva alumna. Por su expediente, parece ser bastante buena en matemáticas. Viene de la capital, su padre ha sido trasladado aquí y ella quería seguir estudiando. Te la dejo por aquí.-La directora dirigió una mirada de confianza hacia la muchacha nueva que suspiró y se acercó al profesor quien le tendió un libro y le explicó que el único lugar libre era el pupitre del lado izquierdo de Hugo, que seguía sin levantar la vista de su dibujo.

-Hola, Hugo.-La chica saludó a Hugo como si ya se conocieran mientras dejaba sus cosas en su pupitre, al lado de él.

“No puede ser… es… imposible.”-Hugo conocía esa voz, la había oído antes, quizás en sueños o quizás hacía tan sólo unas horas.-“Es imposible, ella no, no puede ser”.

-Ho…Ho…hola.-Hugo no podía articular palabra. La había encontrado. Ruth, la chica perfecta con la que llevaba soñando casi un año y que había conocido en la noche de fin de año, estaba sentada a su lado.- ¿Qué haces aquí? ¿Han trasladado a tu padre a mi pueblo?

Ella situó suavemente su dedo índice sobre los labios del muchacho indicándole que dejara de preguntar.

-Las preguntas para otro momento, ahora estamos en clase.

-Vale, eso quiere decir que habrá otro momento.

Hugo dejó de hablar y, como llevaba haciendo el cuarto de hora que llevaban de clase, siguió sin atender pero esta vez dejó el rotulador y se pasó el resto de la clase observando a la chica que se sentaba a su lado, memorizando cada movimiento, cada suspiro y cada sonrisa que dibujaba su rostro al percatarse de que Hugo la miraba.

“Álex tenía toda la razón: me he enamorado de ella”.-Ese pensamiento hizo que una sonrisa brotara de la boca del joven.




"Este es un buen lugar para buscar estrellas..."

1 comentario:

vitodaqui dijo...

Creo que voy a llorar... Demasiado bonito... Acumulación de sentimientos... piiiiii(morí xP)