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8 abr 2009

El secreto...


Terminaron las clases y Hugo y Ruth salieron del centro con un numeroso grupo de jóvenes tras ellos. Llegaron al lugar dónde Hugo había aparcado su moto e hizo que la chica se pusiera un casco de repuesto que llevaba.

-Eh… Todavía no has respondido a ninguna de mis preguntas… ¿Por qué siempre pareces no ser humana? Eres tan perfecta, Ruth…-Hugo le dijo esto una vez le colocó el casco correctamente a Ruth, ya que no quería que nadie más escuchara lo que la joven tuviera que decirle.

-Porque…no soy humana. No completamente al menos-Ruth estaba algo aterrada con la idea de revelar su secreto, pero Hugo tenía algo que la hacía estar segura de todo lo que debía decir.-Verás… En mi familia hay algo que está mal, algo en nuestros genes que no debería estar ahí. Cuando una niña nace en mi familia ella no es como las demás niñas…es…hermosa. Un “hada”, como en los cuentos. Y los chicos se hacen llamar “buscadores de estrellas” ya que son los encargados de buscar las estrellas que nos mantienen con vida.

-¿Eres un hada? ¿Quiere decir eso que no podemos ser amigos?-Hugo estaba atando los cabos equivocados y Ruth se apresuró a contarle más sobre sus genes.

-No, bueno sí…Es peligroso que seas amigo mío, sobre todo cuando conozcas a los buscadores de estrellas…-Ruth no quería imaginarse lo que le podía pasar, primero a ella por revelar el secreto, segundo a él, por ser un simple humano…-Pero ya da igual, estamos en las mismas condiciones. Tú ya sabes por qué desaparecí en fin de año y yo te he revelado el secreto familiar… ¿Me acompañarás a casa? Quiero que conozcas a mis padres. Mi madre te va a encantar y mi padre…espero que no haga nada raro…

-Claro, siento que no hay de qué preocuparse cuando estoy contigo.-Hugo no podía creerse que la chica con la que había estado soñando resultara ser un hada y menos aún que necesitara estrellas para seguir existiendo…

Llegaron a la puerta de la casa de Ruth situada en el centro del pueblo, una de las casas más hermosas que había por allí.

-¿Entramos?-Ruth estaba bastante preocupada por lo que pudiera pasarle a Hugo por saber la existencia de su familia.-Todavía estás a tiempo de marcharte…

-No quiero marcharme. Te he estado esperando mucho tiempo como para ahora marcharme por saber lo que eres. No, me quedaré contigo, pase lo que pase.

Ruth asintió, agradecida por el valor del muchacho. Nunca antes había conocido a nadie a quién le importara de verdad y por eso ese joven que la acompañaba sería perfecto para ella. Su padre debería entenderlo…

-¿Papá? ¿Mamá? ¡Ya he vuelto!

-¡Ruth! ¿Qué tal el primer día, tesoro? ¿Pero qué? –Su madre se había dado cuenta de que venía acompañada al llegar junto a su hija.- ¿No vas a presentarme a tu acompañante?

-Sí, claro mamá. Hugo esta es mi madre, Eva. Mamá, este es Hugo. Lo conocí en la fiesta de fin de año y resulta que está en mi clase.

-Me alegro mucho de que ya conozcas a tus compañeros, pero recuerda que a tu padre no le hace gracia que traigas amigos a casa.

-Ya mamá, pero Hugo es diferente. Sabe nuestro secreto…

-¡¡QUÉ!! ¿Ruth que has hecho? Tu padre te va a matar. ¿Sabes lo peligroso que es para un mortal rondar por las tierras en que estemos nosotros? ¿Lo sabes verdad?-Su madre estaba verdaderamente enfadada con la muchacha.

-Sí, pero escúchame por favor. Tengo una teoría acerca de Hugo que quiero comprobar.

-Hola cariño. ¿Qué tal tu primer…? ¿Quién es este chico, Ruth?-El padre de Ruth, un hombre alto y robusto, acababa de entrar al recibidor y se había percatado de la presencia de Hugo.

-Se llama Hugo, es un compañero de mi clase. Quiero comprobar algo… ¿Me das tu permiso y prometes no enfadarte y dejar que luego te lo explique si sale mal?

-Eh… sí, claro pequeña. ¿Pero qué quieres comprobar?

-Muy bien. Gracias papá. Lo comprobaremos esta noche. Vamos Hugo, te acompañaré a casa.

-No hace falta. Voy en moto asique tendrías que volver sola. Te recojo mañana para que me cuentes que es lo que quieres comprobar, y si lo has comprobado.

-Vale, de acuerdo.

Pasó el resto del día como siempre. Pero, después de muchos meses, Hugo volvía a ser el chico alegre que había sido siempre.
"Este es un buen lugar para buscar estrellas..."

2 comentarios:

vitodaqui dijo...

Azahara... yo también tengo una idea y una teoría que comprobar, en cuanto te conectes al msn te la explico, creo que te va a gustar :D

Jose dijo...

Me esta gustando lo que leo =)
Supongo que los examenes te estan liando mucho y tal, pero no dejes de escribir, se nota que vales para esto =)

Saludos!